viernes, mayo 18, 2007

Cuenterejillo

El señor Martín se levantó el primero de enero con la sensación de que era diferente a como fue hasta que se acostó apenas cuatro horas, treinta y cinco minutos, once segundos antes; era diferente pero no supo en qué.

Lo notó y pegó tremendo salto cuando llegó al desayunador y vió a su esposa y a sus tres hijos varones con un extraño número que flotaba como aureola angelical, sobre las cabeza de sus seres queridos. Parecían los digitos de un reloj digital pero no se movían.

Así, Silvia, la esposa, tenía 1:29:49, sus hijos el más pequeño 08:15:21, el de enmedio 07:05:30 y el último 00:50:00.

Salió a la tienda y vió los mismos números en la cabeza de las personas: 14:25:13 el vecino sonriente, 04:45:00 el señor de la tienda, 02:00:38 la vecino de ojos verdes y cintura pequeña, Martín se esforzó por descubrile el extraño número al perro, pero se dió cuenta que esa diferencia y cualidad suya aplicaría sólo en humanos.

Lo tenían los conductores de tele en el canal de noticias, pero las caricaturas no, tampoco en las películas.

Martín recibió un fuerte regaño de Silvia, había pasado media día y ella mantenía 01:29:49 flotando sobre la cabeza como aureola angelical y él había pasado medio día sin peinarse, lavarse los dientes o verse frente al espejo.

Cuando lo hizo Martín se quedó helado, ahora comprendía qué era eso que la gente traía sobre la cabeza, en la suya, la propia decía 04:35:11.

Entonces Martín descubrió que era capáz de saber el tiempo exacto que la gente había dormido.


Una día cuando el blogger hizo cosas raras con mi cuenta gmail descubrí que tenía otro blog en donde sólo había escrito este post. Como tenía un título muy marica decidí quedarme sólo con este y mover el post, que es cuento para acá
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No pasa nada

Dígalo cantando.

No pasa nada. No pasa nada.
En el Jalisco se los lleva la chingada.

Mi lectura del partido de ayer es simple: El Amíerdica (como le dice El Portero) jugó su mejor partido. Las Chivas jugaron su peor partido. En ese tenor los cremosos sólo pudieron meter un mísero, pobretón y suertudo golecito.

El marcador me deja más tranquilo que si hubieran ganado las Chivas. Ganando en el Jalisco, cosa que no es novedad ni nada del otro mundo, jugaremos la final contra el Pachuca.

Por eso repitan todos cantando con singular entuciasmo y gozo:

No pasa nada. No pasa nada.
En el Jalisco se los lleva la chingada.

martes, mayo 15, 2007

Frase célebre

... de un hombre no tan célebre. O sea yo.

Un cuate me pidió que le editara un libro, tiene muchos errores ortográficos y escribió un guión teatral que él jura es una novela. En una parte del libro me cita a mí con una frase que no recuerdo haber dicho ni de dónde la robé, pero que pensándolo bien refleja al gran intelectual, filósofo y conocedor que soy. Un verdadero ilumninado. He aquí la frase, pa que se ilustren.

"Moral, es un árbol que da moras".

Y quien no esté de acuerdo, que me demuestre lo contrario.